Convertir una cómoda antigua en un cambiador

¡Volvemos a la carga! Después de muchos meses, retomamos el blog y lo hacemos con un DYI. Hoy os vamos a enseñar cómo convertir una cómoda antigua en un cambiador. Es fácil y no requiere mucha inversión ni de tiempo y ni de dinero.

Comoda antigua antes

comoda cambiador resultado final

Antes de empezar es importante valorar el estado del mueble y si realmente merece la pena (por calidad o por valor sentimental) embarcarse en la restauración. ¿El motivo? En el mercado existen muebles muy funcionales y bien de precio a los que añadiéndoles algunos detalles, como unos tiradores, hacen que el resultado sea muy molón (como la cómoda de la pequeña D*** que os enseñamos en el post de su habitación).

En este caso, la cómoda es de madera maciza y, además, era de mi hermana, así que me hacía mucha ilusión que esta pieza estuviese en la habitación de mi peque.

Los materiales imprescindibles para dar forma a la nueva cómoda cambiador

    • Pintura. Yo utilicé una pintura a la tiza, ya que no requiere de lijado ni tratamiento previo y el acabado es muy chulo. Esta marca la venden en muchas tiendas. Yo la compré en Bricor y opté por el color “blanco tiza”. Precio del bote de 750 ml es de 13 euros aproximadamente.
    • Barniz. Aporta más durabilidad y resistencia. Yo utilicé un barniz mate transparente, para no alterar el acabado de efecto tiza. Aunque los había de la misma marca de la pintura, opté por uno más económico.

Materiales

  • Brochas. Merece la pena gastarse un poco más y comprar unas que sean de mayor calidad para evitar que suelte pelos según vas pintando. Son necesarias al menos dos, una más ancha y otra más estrecha para las zonas que necesitan más precisión.
  • Patas. En mi caso, quería subir la altura del mueble, ya que mi marido y yo somos altos y así nos resultará más cómodo. Las compré en Bricor y cada unidad costó en torno a los 2,5-3 euros.

 

materiales 2

  • Cola blanca: para dar una mayor fijación a las patas.
  • Tiradores. Para darle un toque más actual y divertido, también cambié los tiradores de la cómoda cambiador. Elegí unos blancos con forma de estrella, aunque había mucha variedad de acabados. Cada unidad costó unos 4-5 euros.

 

Paso a paso

  1. Quita los cajones para dejar sólo la estructura.
  2. Coloca el mueble con las patas hacia arriba, para fijar las nuevas. Nosotros añadimos las patas y no las sustituimos para ganar un poco más en altura. Además de anclarlas con los tornillos que venían, reforzamos con cola blanca para darle un acabado mucho más resistente.
  3. Mientras las patas secan, quita los tiradores y comienza a pintar los cajones. Es importante pintar siempre en la misma dirección para que luego al secar no se noten los brochazos.
  4. Con el mueble en la misma posición, se pueden ir pintando tanto los laterales como las propias patas.
  5. Lo ideal es dar al menos dos capas, lo que implica tener que dejar un tiempo de secado de un par de horas. Yo opté por hacerlo en varios días.
  6. Aplica la segunda capa. Deja secar.
  7. Da la vuelta al mueble y pinta las zonas que queden, repitiendo el mismo proceso.
  8. Una vez que la pintura esté seca, da una capa de barniz y deja secar un par de horas.
  9. Cuando los cajones estén secos, coloca los nuevos tiradores.
  10. Asegúrate de que la estructura esté seca antes de poner los cajones en su sitio.

Pintura

Y…  ¡éste es el resultado! Un mueble completamente nuevo y una cómoda cambiador muy práctica. Como veis, le he añadido una colchoneta y sobra espacio para colocar los productos que más se vayan a usar. De todas formas, ya haré un baby room tour para que veáis cómo queda toda la habitación.

Tiradores comoda cambiador

Patas resultadoComoda cambiador

Nos leemos pronto y… ¡hasta MAraMA!

 

Elena

Publicado en DYI

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