Confesiones de una madre primeriza: 4 cosas que dije que nunca haría

Cuando eres madre primeriza y estás en la dulce espera, a veces caes en la tentación de hablar sin saber y de idealizar cada momento de la maternidad. Ya luego vives la experiencia y te tienes que tragar tus palabras y ensoñaciones una por una :) . Hoy os traigo un post en el que os confieso cuatro cosas que dije que no haría (nunca, jamás, ni muerta) y… he terminado haciendo. ¡Dentro post!

Primer gazapo como madre primeriza: nada de que duerma en nuestra cama

Nosotros optamos por una minicuna de colecho que recomendamos al 100% y teníamos claro que, dentro de lo posible, queríamos que el peque durmiese en su cuna. Eso sí, nada dejarle llorar. Siempre le hemos consolado y una vez calmado le hemos vuelto a echar en su cuna.

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Este modelo es de Asalvo. Hay que incluir un cochón

Además, nos daba pánico que con el cansancio le aplastáramos sin querer (las primeras noches nos despertábamos asustados gritando ¡el niño! Soñábamos que estaba en el centro de la cama y que nosotros estábamos encima).

Así que, la minicuna fue una maravilla. Muy cómoda para cogerle por la noche y darle el pecho y para estar muy cerquita de él, pero cada uno en su propio espacio. Hasta aquí todo casi igual de idílico que lo que nos habíamos imaginado.

El tema vino cuando le pasamos a su habitación, porque la cuna grande no entra en la nuestra, y el niño seguía sin dormir del tirón (todavía no sabemos lo que es eso). A esto hay que añadir que yo ya me había reincorporado al trabajo y aunque nos turnamos las guardias, el peque se despertaba un mínimo de tres veces cada noche. Casi todas las veces quería pecho. Así que por puro insitinto de superviviencia, empecé a meterle en la cama para darle el pecho y poco a poco el sueño nos vencía y al final terminaba durmiendo la mitad de la noche con nosotros.

Seguimos en las mismas. Cuando nos llama a las 4 de la mañana y nos tiramos media hora para calmarle y no hay manera, cortamos por lo sano. Mi despertador suena a las 5:45 h de la mañana, no puedo permitirme el lujo de desperdiciar horas de sueño.

Confesiones de una madre primeriza
Posado robado total, ni nos dimos cuenta. :)  Pero así nos hicimos unos mimitos extras

Y aquí la confesión de esta madre primeriza: ME ENCANTA que me busque y se abrece a mí para calmarse y conciliar el sueño. MUERO DE AMOR cuando abro los ojos y le veo dormidito a mi lado. SE NOS CAE LA BABA cuando se despierta nos da un beso a cada uno y empieza a reír o parlotear en su idioma.

No es algo que pase todos los días, pero reconozco que últimamente me estoy relajando más y me quedo frita.

“Yo no voy a comprar potitos. Le haré siempre comida casera”

Me veo a mí misma, con un bombo considerable y diciéndo a mi madre que le iba a hacer hasta los cereales caseros de avena, y no puedo evitar reírme. Ahora entiendo su mirada de “ya me dirás algún día si te sobra tiempo”. Partimos de la base de que me gusta cuidar mucho la alimentación y que soy una cocinillas y no me da nada de pereza la cocina. El problema es el tiempo, querer llegar a todo, buscar hacer siempre lo mejor, lo excelente… Me di cuenta de que era imposible llegar a todo, hacerlo todo muy bien y que hay que ser flexible en ciertas cosas.

Os puedo decir que el 95% de las veces, toma comida casera que le preparamos nosotros (incluidas galletas. Por su alergía a la proteína de la leche no toma ninguna industrial y de momento queremos seguir así). Pero entonces decrubrí los potitos de Smileat que son muy naturales, no llevan aditivos raros ni proteina de la leche de vaca y sus ingredientes proceden de agricultura o ganadería ecológica. Desde ese momento, reconozco que me han salvado en más de una ocasión. Por ejemplo, los fines de semana o cuando llevaba la comida a la escuela y la tarde de antes no nos daba tiempo a preparar nada.

madre primeriza potitos

Los de frutas para los fines de semana que quedamos a comer fuera, son estupendos. También le comprábamos los que van en formato sobre, que le vuelven loco, pero llevan más azúcar así que esos se los damos más de tarde en tarde (no los puede ver porque en cuanto los ficha, quiere uno al instante).

Otra marca que hemos probado ha sido la de Hipp, pero como los de Smileat ninguno. Nosotros lo compramos en Día o en Hipercor, pero también los hay en Amazon. Sus preferidos son el de ternera, guisito de alubias y el de pescado. De los de frutas le gustan todos. Son un poco más caros que otras marcas, pero para nosotros merece la pena la inversión.

 

Nada de móvil hasta que tenga tres años

Esto es algo que hemos incumplido a medias. Por norma general no ve ni la tele ni el móvil, pero hemos hecho excepciones. Por ejemplo, cuando al principio se negaba a comer y que tomase una sola cucharada nos llevaba media hora, recurrimos en alguna ocasión al móvil. Aunque pronto nos dimos cuenta de que no era efectivo y que luego cuando se lo quitábamos se ponía a llorar mucho, así que es algo que no hemos vuelto a hacer. Además, después de leer “Mi niño no me come” de Carlos González, nos gustó menos todavía optar por el móvil para el momento comida.

Reconozco también que alguna vez cuando me he tenido que quedar sola con él, le he puesto en su trona y un poquito el móvil (15 minutos como mucho).

Ya os digo que es algo que tenemos como ultimísimo recurso, pero a lo que no nos hemos cerrado en banda como pensábamos. Entre los vídeos que más le gustan están:

Como os digo, normalmente en su día a día no ve nada de pantallas. Las tardes las pasamos en el parque, jugando en casa o leyendo cuentos.

No extender la lactancia materna más allá del año

Aquí hay opiniones de todo los tipos, pero me gustaría contaros mi caso. Varias personas de mi círculo cercano habían dejado la lactancia materna al reincorporarse al trabajo, bien porque los peques ya no demandaban o porque la situación era insostenible por el horario laboral.

No sé por qué en mi cabeza tenía que yo no llegaría casi ni a los 6 meses de lactancia materna (LM) y que para antes del año seguro que ya no seguiría con ella. En la recta final del embarazo me leí un libro maravilloso de Carlos González, Un regalo para toda la vida, y ya empezó a cambiarme algo la percepción. Aunque hasta que no fui madre (primeriza) no cambié por completo mi forma de ver la LM.

Pasado el primer mes (que fue muy duro) empecé a ver lo maravilloso que es que tú puedas alimentar a tu bebé, que éste sea el mejor alimento que le puedas dar. Comprobé lo cómodo que es (sales de casa y no tienes que estar pendiente de llevar mil cosas) y lo que te ahorras en comida los 6 primeros meses. Descubrí la conexión que se forja entre madre e hijo y los momentos tan íntimos, tan nuestros, tan mágicos que regala. Me dio tranquilidad cuando empezó la escuela infantil, porque sabía que era bueno para sus defensas (de hecho se ha puesto malo bastante poco) y cuando empezó con los sólidos y probaba casi bocado. Siempre pensaba, “bueno, por lo menos ha tomado tetita” (que por cierto tienen más calorías que un puré de verduras, por ejemplo).

Esta sesión de fotos es de cuando el peque tenía 7 meses y le pedí a la fotógrafa que me hiciese una así, porque él empezaba a no demandar tanto pecho e incluso a rechazarlo a veces, y pensé que nos quedaba poco tiempo de LM.
Esta sesión de fotos es de cuando el peque tenía 7 meses y le pedí a la fotógrafa que me hiciese una así, porque él empezaba a no demandar tanto pecho e incluso a rechazarlo a veces, y pensé que nos quedaba poco tiempo de LM.

En otras palabras, caí a los pies de la LM y ya llevamos 15 meses. Justo ahora estoy atravesando una época en la que se me vuelve a hacer duro (demanda más, tengo dolorido el pecho, a veces muerde…), pero pese a todo, seguimos disfrutando de esos ratitos tan nuestros.

Con esto no quiero decir que quien le dé biberón no pueda vivir todo esto o establecer un vínculo estrecho con su bebé. Cada mamá elige el método de alimentar su hijo que considere y el respeto y no juzgarnos unas a otras es lo único que vale.

Lo que he aprendido como madre primeriza

  • No juzgues.
  • Nunca digas nunca.
  • Respeta, cada uno tiene unas ideas, principios y estilo de vida.
  • Ni lo mío es lo mejor ni lo tuyo lo peor y a la inversa.
  • No hables sin saber, porque te tocará tragarte tus palabras.

Hasta que no lo vives, hasta que no sientes la intensidad de la maternidad, el amor tan grande y a veces tan irracional, el cansancio más absoluto y el agobio (a veces más absurdo) no sabes de qué va la cosa. :)

Y vosotras, ¿qué cosas dijistéis que jamás haríais y habéis terminando haciendo? Me encantaría leeros.

 

¡Hasta MAraMA!

2 comentarios Añade el tuyo
  1. Hola holaa
    Voy a ir por partes 😊
    1. Nosotros como bien ya sabes, Blanca tiene casi 8 meses. En todo este tiempo creo que solo ha estado 2 ratitos (literal) en nuestra cama. Hemos hecho colecho (seguimos a dia de hoy) y la verdad que sabe perfectamente cual es su sitio y de hecho le gusta.
    2. Hasta la fecha creo que le hemos dado 4-5 potitos de fruta (hero eco y smileat) y por fuerza mayor. Normalmente era previsora (digo era porque ahora merienda solido) y si ibamos a pasar el dia por ahi y no hacia calor, antes de salir de casa preparaba la papilla y me la llevaba lista para la tarde. Otras veces tenia botecitos caseros congelados y los llevabamos para que poco a poci se descongelara y asi aguantar más horas. Como lo natural y casero no hay nada. Y respecto a los potitos salados aun no los ha probado, ni tan siquiera he comprado, porque por el momento, aunque es bastante pesado, siempre que tenemos que salir lo llevamos de casa previamente preparado.
    3. Tema movil, solia usarlo para ponerle musica, desde pequeñita para calmarla, pero ella no tenia acceso al mismo. A dia de hoy en alguna ocasion (mayoritariamente en los viajes largos en coche) le pongo alguna cancioncita con dibujitos en momentos de lloros desconsolados. La tele no la ve, y por suerte para comer a dia de hoy no nos hace falta estimularla con el movil. Nos ha salido de buen comer la muchacha.
    4. Y ya por ultimo el tema lactancia. Para mi una triste experiencia puesto que duro muchisimo menos de lo que esperabamos, p
    no por falta de motivacion, pero hay veces que las circunstancias, impiden llevar las cosas a cabo, y por motivos fisicos en este caso (mayormente) tuvimos que dejarlo a los 15 dias, aunque desde un principio habia sido lactancia mixta. Tambien es cierto que apenas producia leche y como dice el dicho “de donde no hay, no se puede sacar”. La verdad es que para mi fue una verdadera lastima. Un fracaso, pero si no se puede, no se puede, no siempre querer es poder…
    Y hasta aqui el blog de hoy… 🤣🤣🤣

    1. Lo primero, mil gracias por tomarte el tiempo de leer el post y comentar! Lo de los tarritos me lo apunto desde ya. Me voy a hacer con unos😊 Me encanta lo que cuentas del colecho y lo del móvil. En nuestra casa, la tele está casi siempre apagada, así que no la ve.
      Y lo de la lactancia, como dices, tuvo que ser muy duro querer y no poder. Pero cuando las cosas vienen así no queda otra que afrontarlo de la mejor manera posible.

      ¡Un besazo enorme!

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