Disciplina positiva: cómo la descubrí y qué beneficios me ha traído

La disciplina positiva ha cambiado mi vida. Así de rotundo y así de cierto. La decubrí gracias a Isabel (@unamadremolona) y confieso que al principio cuando la oía hablar de ella, me parecía algo de hippies. Un día, dejé mi prejuicios a un lado, y le presté toda la atención y me gustó lo que escuché. Así que, ese año pedí a los Reyes Magos asistir al taller presencial de @unamadremolona y @marido_official. No exagero si os digo que fue una de las experiencias más cruciales y bonitas de mi vida. Y ahora que acabo de terminar de hacer su curso online, ‘Educa en positivo’, os puedo dar una opinión más amplia de sus formaciones. Porque lo que tenemos muy claro es que la disciplina positiva ha llegado a nuestra casa para quedarse para siempre. ¡Dentro post!

Disciplina positiva: ¿por dónde empezar?

Ser madre es la experiencia que más me ha cambiado. Mis prioridades no son las mismas y mi forma de pensar es muy muy diferente. De hecho, cuando fui madre empecé a cuestionarme un montón de cosas y, entre ellas, el tema de la crianza. Como os decía, la primera vez que escuché ‘disciplina positiva’ pensé que simplemente eran dos palabras incompatibles. En esta sociedad los paradigmas tradicionales de crianza han calado hondo y parece que como siempre se ha hecho así, está bien. Da la sensación de que nacemos sabiendo ser madres y padres, y de que no nos hace falta nada más que nuestra gracia divina para educar a nuestros retoños. ¡Atención, spoiler! Estamos TREMENDAMENTE equivocados.

Si hay algo que he aprendido es que la formación más importante en la que puedes invertir es en aprender a ser una mejor versión de ti misma, aprender a entender a tus hijos o, en definitiva, formarte como madre o padre.

Ese es el primer paso, asumir que no sabemos todo, que tenemos heridas y viviencias que hoy se interponen en nuestra forma de educar. El segundo es estar 100% convencida de que la disciplina positiva (os dejo este post que resumen lo que es) es el modelo de crianza por el que quieres apostar. Y el tercero, ser consciente de que integrarla no es un proceso fácil ni con resultados muy inmediatos en ciertas ocasiones. Pero es que hay que educar en el largo plazo y, ahí, la disciplina positiva es la más eficaz.

Disciplina positiva
Nadie nos enseña cómo ser madre o padre. ¿Por qué no formarnos en ello?

Taller presencial de disciplina positiva de ‘Una madre molona’

Curiosamente, el último sábado de ‘libertad’ que tuvimos antes del confinamiento de hace un año, maridín y yo lo pasamos encerrados en una sala de hotel asistiendo al taller presencial de una @madremolona y @marido_official. Y cuando pienso en aquel sábado lo hago como una liberación. Fue una experiencia tan brutal, tan transcental y tan reveladora, que nunca olvidaré aquel 7 de marzo. Salimos emocionados, conmovidos, ilusionados… y me quedo corta. Recuerdo que en los días posteriores comentaba con todo el mundo (familia, amigas, compañeras de trabajo…) el taller y todo lo que habíamos vivido en él. Tanto fue así, que me llegué a plantear formarme profesionalmente en ello (algo que no descarto cuando esté preparada). Necesité semanas para asimilar todo lo vivido.

¿Por qué me impactó tanto?

En primer lugar, porque creo que está muy bien planteado:

  • Grupos reducidos.
  • Muy bien estructurado. Las horas se pasan volando.
  • Casos prácticos y mucha colaboración por parte de los asistentes.
  • Teoría justa, pero necesaria para entender ciertos conceptos.
  • Te hacen ponerte en el papel de los peques (ay, los adultos bajamos a la tierra…)
  • Tiene ese toque de humor de la molona que hace que además de interesante, sea divertido.
  • Isabel y Dani son muy cercanos y te hacen sentir en familia desde el primer minuto.

En segundo lugar, porque te das cuenta de que el foco está en ti y no en tus hijos. Y cada ejercicio práctico hace que te remueva una parte de tu pasado, de la niña y el niño que llevamos dentro. Sales de allí sabiendo que tienes un montón de deberes contigo misma, de sanar heridas y de abandonar viejas creencias…

Y por último, porque te explican cómo funciona el cerebro de los niños, el porqué de ciertos compartamientos y, sobre todo, te dan las herramientas necesarias para hacer frente a situaciones cotidianas en las que solemos perder los papeles.

Así que, considero que la inversión merece muchísmo la pena y, que lo ideal, es hacerlo en pareja. Remar en la misma dirección siempre ayuda y cuanto más coordinados estemos (sobre todo en un tema tan importante como la crianza y educación de nuestros hijos) mejor.

Disciplina positiva
Foto para el recuerdo al final de la sesión. La tengo mucho cariño. Estaba deseando conocer a Isabel en persona. Es más molona todavía que por redes.  :)

Taller online ‘Educa en positivo’

¿Es necesario si ya has hecho el presencial? SÍ. Tal cual. El taller presencial impacta mucho y es una experiencia muy enriquecedora que no te puede dar el online. Pero es cierto, que son muchas viviencias, conceptos y herramientas de golpe vistas en un solo día. El curso online te permite ir asimilando poco a poco la disciplina positiva, repasar situaciones, recordar ejemplos, fijar herramientas… Sobre todo, hacerlo a tu ritmo y poder volver sobre el contenido siempre que quieras. Y este es precisamente el principal beneficio, pero no el único.

¿Por qué me ha gustado el taller online de ‘Educa en positivo’?

  • Vídeos cortos y amenos.
  • Muy completo. Se nota que detrás hay mucho esfuerzo y trabajo. Aborda todos los principios de la disciplina positiva con bastante detalle.
  • Bien estructurado y con un buen equilibrio entre lo teórico y lo práctico.
  • Material descargable muy valioso. De hecho, nosotros hemos sacado copias de varios recursos y las tenemos en la nevera, bien a la vista
    • Lo que sí que he echado en falta en este punto es que ese material esté asociado de una forma más clara a los bloques y temarios, para saber cuándo consultarlo. Es decir, que directamente según estás haciendo el curso, se indique cuándo hacer cada ejercicio descargable. Es cierto que están nombrados con el título de cada lección, pero creo que de la otra manera sería más claro todavía.
  • Test de autoevaluación. Están entre los distintos bloques y son ‘mini exámenes’ que te ayudan a evaluar cómo vas asimilando y reteniendo todos los conceptos.
  • Chat para resolver dudas. En cada tema, tienes la posibilidad de ir preguntando o comentando y ellos te responden. Me parece un puntazo. :)

Por eso os digo que, al igual que en el presencial, merece la pena invertir en el online. Lo tengo como un pequeño tesoro al que recurrir en momentos en los que veo que me está costando aplicar ciertas cosas o simplemente para repasar conceptos.

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La primera reunión familiar que hicimos, en pleno confinamiento. Con el peque las hemos dejado para cuando sea un poco más mayor, pero maridín y yo sí que solemos hacerlas.

Qué beneficos me ha traído la disciplina positiva

La disciplina positiva ha traído cambios en mi forma de criar, pero el más drástico, sin duda, ha sido en mi misma. Sí, porque realmente el foco está en nosotros. En entender que somos los adultos los que tenemos las herramientas, la experiencia y la capacidad para gestionar de manera adecuada situaciones que generan conflictos en nuestro día a día. Y esa gestión es fundamental, porque somos ejemplo constante para nuestros peques.

Así que, si tuviese que resumir los beneficios que me ha traído la disciplina positiva serían:

  • Mejor autoconocimiento. Me ha ayudado a indagar en mis heridas del pasado y del presente para tratar de impedir que interfieran en mi forma de criar.
  • Ha conseguido que me cuide más y me hable mejor. Si no estoy bien conmigo misma, ¿cómo lo voy a estar con los demás?
  • Ha mejorado mi manera de criar (más respetuosa) y todas mis relaciones en general (con familia, amigos, pareja…).
  • Me ha ayudado a no machacarme por mis errores, sino a aprender de ellos.
  • Me motiva a mejorar y superarme cada día, pero para mí, no para agradar a otras personas.
  • Ha reforzado mi empatía y mi capacidad para relativizar ciertas cosas.
  • Hace que la crianza sea más apasionante y enriquecedora.
  • Ha puesto en valor el trabajo que hicieron mis padres. No se trata de hacer comparaciones. Sé que ellos lo hicieron lo mejor que pudieron con las herramientas que tuvieron a su alcance. Les estoy muy agradecida.
  • Y, sobre todo, me ha recordado que el amor incondicional es la base de todo. Que todos deseamos que nos quieran, incluso cuando menos lo merecemos.

Resumiendo…

La disciplina positiva es maravillosa, pero es un trabajo de fondo. No se puede aplicar y asimilar de la noche a la mañana. Requiere de mucho trabajo, esfuerzo, autocontrol y autoconocimiento. Por eso, cuanto más nos formemos y practiquemos mejor. Estos cursos me parecen esenciales para conseguirlo y además son un regalazo para hacer a futuros padres y madres (sean primerizos o no).

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La disciplina positiva es una carrea de fondo

Así que, termino mi post dando las gracias a todas las personas que trabajan cada día por acercar la disciplina positiva a las familas y, muy en especial, a Isabel (@unamadremolona) y a Dani (@marido_offical) porque nos han decubierto esta maravillosa forma de criar y de vivir.

¿Conocíais la disciplina positiva? Nos leemos en comentarios y…

¡Hasta MAraMA!

2 comentarios Añade el tuyo
  1. Gracias por este post sobre la disciplina positiva. Me parece muy interesante y, aunque no soy madre todavía, me fascina todo lo que tiene que ver con ese mundo. Creo que ya no sólo ayuda a saber educar desde el respeto y la tolerancia, si no que también te ayuda a dar respuesta a ciertas cosas de tu pasado que se reflejan en el presente.
    El post es increíble. ¡Gracias!

    1. Así es la disciplina positiva, porque entiende que el cambio está en ti y no en los peques. Me alegro mucho de que haya servido. Un abrazo fuerte y gracias a ti por tu tiempo e interés. :)

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