Operación pañal: nuestra experiencia precoz

La operación pañal es sin duda una de las cosas más temidas de la maternidad. Y como casi en todo, no se puede imaginar antes de tiempo. Pensaba que iba a ser muy duro y difícil conseguirlo y viene el chiquitín y con 18 meses nos empieza a pedir el pis. Tengo clarísimo que no suele ser lo habitual y si algo he aprendido de esta experiencia es que cada peque tiene sus tiempos. Hoy os cuento cómo hemos abordado la temida retirada del pañal. ¡Dentro post!

Cuándo empezar la operación pañal

Cuando veáis que están preparados.  Normalmente, se recomienda comenzar la operación pañal a los dos años o dos años y medio, con el fin de que cuando se incorporen al cole, ya no lo lleven. No obstante, soy partidaria de respetar sus tiempos, teniendo en cuenta esta fecha tope, porque al cole no pueden ir con pañal.

En nuestro caso, la cosa fue demasiado precoz. Con 18 meses nuestro peque empezó a hacer un ruidito (‘jjjrr’). Al principio, pensamos que nos estaba avisando de que se había hecho caca o pis. Cuando mirábamos el pañal estaba seco. No le dimos importancia hasta que vimos que seguía haciéndolo día tras día. Entonces nos percatamos de que avisaba antes de hacer sus necesidades. Así que, decidimos tirarnos a la piscina.

Como era septiembre y todavía hacía muy bueno, nos animamos (la primavera y el verano son las estaciones más propicias). Eso sí, teníamos claro que si se hacía cuesta arriba, íbamos a volver al pañal y lo íbamos a intentar en primavera.

Qué hace falta para la operación pañal

Antes de comenzar con la retirada del pañal, asegúrate de que tienes todo esto.

  1. Paciencia. Esto es lo más importante de todo. Se le va a escapar el pis, se va a hacer caca encima, no va a querer sentarse siempre en el orinal, las primeras semanas las salidas fuera de casa no van a ser tantas, vas a poner muchas lavadoras… Recordad que están aprendiendo a controlar esfínteres. Necesitan tiempo y espacio.
  2. Motivación. Para toda la familia. Para nosotras y para los papis, la princial motivación es que se van a volver más independientes y va a suponer un ahorro (de dinero y de residuos). Para los peques dar un paso más en su aprendizaje y autonomía. Así que hay que motivarles muchísimo.
  3. Ropa interior. Llegó el momento de comprar bragas o calzoncillos y os recomiendo que os hagáis con un buen arsenal. :) De primeras solo compré tres unidades y enseguida tuve que hacerme con más, porque, sobre todo al principio, manchaba muchos.
  4. Ropa y calzado de cambio. Hay que tener  ropa suficiente, sobre todo partes de abajo y calcetines. Si estáis en casa, lo del calzado no es requisito imprescindible, pero si van a la escuela, como mi peque, hay que meter cambio de todo.
  5. Orinal o reductor. Lo que prefieran. En nuestro caso, el reductor no lo ha querido hasta los dos años. Él ha utilizado este orinal que le regalaron y que es una réplica de una taza del váter. Es muy cómodo porque es bastante alto.
  6. Pañales. Sí, los vas a seguir necesitando al principio para las siestas y las noches. Por lo menos, en nuestro caso ha sido así.

Operación pañal

Cómo empezar la operación pañal

  • Lo primero, obviamente, fuera pañal durante el día. Las primeras veces suelen hacer muy poca cantidad de pis, pero muchas veces. Así que, un buen truco es sentarle cada cierto tiempo (por ejemplo, media hora) en el orinal. Aquí entra la motivación, hay que presentarlo como un planazo, algo chulísimo y que van a hacer soluitos como los mayores (eso les motiva muchísimo). Si no quieren sentarse, podemos recurrir a cuentos, algún juguete, dibujos… Lo que consideréis más oportuno. Eso sí, siempre de buenas formas, nada de obligar porque es contraproducente.

 

  • Hay suerte y hace pis o caca en el orinal: CELEBRARLO POR TODO LO ALTO (las primeras veces os va a salir solo de la emoción). Hay sistemas, como tablas en las que pueden pegar una pegatina cada vez que lo consigan. A nosotros, los cuentos, la celebración y el recalcar lo campeón que era por haberlo hecho en el orinal, nos funcionó bastante bien.
Operación pañal
Si tenéis posibilidad, es recomendable que el orinal esté siempre visible en el baño y que no haya que estar guardándolo después de cada uso. ¡Mayor comodidad para todos!
  • No lo consigue y más tarde se lo hacen encima… PROHÍBIDO REGAÑAR. Con todo el cariño del mundo, se le dice que no pasa nada (mi chiquitín al principio lo pasaba mal cuando sentía que estaba mojado). Y a continuación, le implicamos, le pedimos que por favor nos ayude a limpiarlo o que lleven la ropa sucia al cesto que corresponda. También se lo podemos recordar a través de preguntas “¿cómo avisas a mamá de que quieres hacer pis o caca?” o “¿dónde se hace el pis y la caca?”.  Así, van cogiéndo la dinámica de ir avisando y de identificar el nuevo lugar de hacer sus necesidades.

 

  • Nosotros hicimos la operación pañal por fases. Es decir, empezamos por el día, manteniendo el pañal de la siesta y de la noche. Cuando lo tuvo conseguido, retiramos el de la siesta y por último, el de la noche. Cuando se despierte bastantes días (1 semana o 10 días) con el pañal seco, es indicio de que es el momento. Obviamente, alguna noche puede haber escapes, es normal. Nosotros tardamos unos 5 meses en quitarle el de la noche (en parte también por nuesta comodidad, ya que se levantaba casi siempre con el pañal intacto).

La operación pañal fuera de casa

Este es uno de los temas que más agobian, sobre todo al principio. Justo cuando estábamos en el inicio de la operación pañal, empezamos la ludoteca. En un primer momento pensé en no ir, pero al final me animé. El primer día fue un desastre. Se meó encima y no hubo manera de sentarle en el reductor.

Entendí que no lo quería, así que compré un orinal normal y ese fue nuestro fiel compañero fuera de casa. Hacía pis ahí incluso en la calle (cuando nos pillaba en el parque o dando un paseo y no aguantaba más, ya que tampoco conseguíamos que lo hiciese de pie o cogiéndole). Ahora ya sí que utiliza el reductor plegable (aunque el orinal lo seguimos llevando en el maletero).

Y fundamental, llevar ropa de cambio suficiente.

Quizá para vuestra tranquilidad y la de los peques, sea recomedablereducir las salidas durante las primeras semanas. Por eso, ahora en pleno confinamiento, puede ser un buen momento para iniciar la operación pañal.

Operación pañal. Reductor plegable

IMG_20200419_133101-02

Apoyos

Contar con apoyos puede hacer que la retirada del pañal sea mucho más llevadera.

  • Personal sanitario: es decir, su pediatra o enfermero/a. Si son de tu confianza y te gusta su criterio, no dudes en consultarles cualquier duda.
  • Escuela. Puede ser un apoyo muy importante. En nuestro caso nos ayudaron mucho y siempre respetando nuestras decisiones y sin presionarnos para nada (más bien al contrario, dándonos tranquilidad y confianza). Hemos tenido mucha suerte.
  • Cuentos. Siempre son una herramienta maravillosa. A nosotros estos dos títulos nos han ayudado bastante.

IMG_20200419_132808-01

IMG_20200419_132817-01

IMG_20200419_132912-01

IMG_20200419_132919-01

 

Cuándo se sabe que la operación pañal se ha conseguido con éxito

En este proceso de control de esfínteres no hay una fecha tope para conseguirlo. Me explico. Dependerá de cada caso. Hay peques que consiguen hacer pis y caca relativamente pronto en el orinal, pero les cuesta más pedirlo y pueden tener escapes durante más tiempo. En otros casos, el tema de la caca, por ejemplo, tarda mucho más en conseguirse.

Volviendo a nuestra experiencia, cuando fuimos consiguiendo que hiciese sus necesidades en el orinal, poco a poco tratamos de que fuese pidiéndolo cuando tenía ganas y además, que fuese aguantando más. Al princpio, era hacer el ruido mágico y saliamos corriendo al baño. Con el tiempo, si estábamos haciendo otra cosa o íbamos en el coche y no podíamos parar, le empezamos a pedir que aguantase un poquito y le decíamos que enseguida íbamos. Poco a poco lo fue consiguendo.

Así que, se podría decir que el control de esfínteres se ha conseguido cuando hace pis y caca en el orinal, lo pide y es capaz de reternerlo. Además, es importante que poco a poco vayamos fomentando su autonomía y que empiecen a bajarse y subirse la ropa interior o se sienten ellos solos en el orinal.

 

 

IMG_20200419_132703-02
Así luce nuestro baño ahora. Con reductor y escalón de Ikea y la torre de aprendizaje que hicimos nosotros para que se pueda lavar las manos y los dientes.

 

En definitiva…

Como pasa en casi todo relacionado con el embarazo y la maternidad, cada caso es muy distinto. Así que, mi consejo final es que no te agobies ni compares a tu peque con nadie. Cada uno tiene su ritmo y sus tiempos. Necesitan nuestro apoyo y cariño y no comparaciones ni presiones. Y recuerda, fíate de tu instinto. Nadie mejor que tú conoce a tu retoño.

Me encantaría leer vuestras experiencias relacionadas con este tema.

¡Hasta MAraMA!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *